Calle de San Raimundo
Lleva el nombre de un santo, pero el callejero no ha conservado a cuál de los varios Raimundos honra ni por qué se eligió.
La vía dedica su nombre a un San Raimundo, sin que el callejero precise a cuál. Bajo esa advocación conviven al menos dos figuras de peso, y ningún acta conservada aclara cuál de ellas bautizó la calle de San Raimundo.
San Raimundo de Peñafort, jurista catalán nacido hacia 1175 cerca de Barcelona, compiló por encargo del papa Gregorio IX las Decretales que ordenaron el derecho canónico medieval, alentó la fundación de la orden mercedaria para rescatar cautivos en tierra musulmana y murió casi centenario; es patrón de los juristas. San Raimundo de Fitero, abad cisterciense del siglo XII, fundó la Orden de Calatrava cuando el rey Sancho III le entregó esa plaza para defenderla.
A falta de un documento que decida entre ambos, queda el emplazamiento: el barrio de Bellas Vistas, en el antiguo Tetuán de las Victorias, una retícula de manzanas obreras levantada al norte de Madrid en el último tercio del siglo XIX. El motivo concreto de la elección permanece sin documentar.