Calle de Sahagún
Toma su nombre de Sahagún, la villa leonesa que fue uno de los grandes centros monásticos del Camino de Santiago.
El nombre viaja desde la meseta leonesa, donde Sahagún se levanta entre los ríos Cea y Valderaduey. La villa creció en torno a un monasterio dedicado a los mártires Facundo y Primitivo, y de esa advocación —Sanctum Facundum— se gastó el topónimo hasta quedar en Sahagún.
En la Edad Media pocos lugares pesaban tanto en el Camino de Santiago. Alfonso VI impulsó allí la reforma de Cluny y otorgó fuero a la villa, que se volvió escala obligada para los peregrinos. El Codex Calixtinus, la primera guía del Camino, recomendaba visitar su santuario casi a la altura de la propia Compostela. De aquellos siglos quedan las iglesias de ladrillo de San Tirso y San Lorenzo, que dan a Sahagún fama de cuna del mudéjar en España.
En Madrid, la calle pertenece a una tradición vecinal de Bellas Vistas: bautizar vías con nombres de pueblos y comarcas castellanas y leonesas. Alrededor aparecen Salamanca o Simancas, en un mosaico de geografía interior trasplantado al norte de Tetuán.
Apenas setenta metros de asfalto para un nombre que en su origen reunía a miles de caminantes rumbo al oeste.