Calle de Numancia
Lleva el nombre de Numancia, la ciudad celtíbera cercana a la actual Garray (Soria) que resistió a Roma hasta su caída en el año 133 a. C.
El nombre viene de Numancia, la ciudad celtíbera que se alzaba sobre el cerro de la Muela, junto a la actual Garray, a pocos kilómetros de Soria. Allí vivió un pueblo de arévacos que durante veinte años plantó cara a las legiones de Roma, hasta que el Senado encargó a Publio Cornelio Escipión Emiliano acabar con la plaza. El general la rodeó con un cerco de varios kilómetros, salpicado de torres, fosos y empalizadas, y dejó que el hambre hiciera el resto.
En el verano del 133 a. C., agotados los víveres tras once meses de asedio, los numantinos optaron en su mayoría por la muerte antes que por la esclavitud. La derrota se convirtió enseguida en símbolo de resistencia frente a un poder muy superior, y de ahí que más de un centenar de municipios españoles dedicaran una calle a aquella ciudad arrasada.
La Calle de Numancia encaja en el carácter de Bellas Vistas, barrio del oeste de Tetuán nacido a finales del XIX en el arrabal que crecía al otro lado del camino de Francia, hoy Bravo Murillo. Sus callejuelas estrechas mezclan topónimos como Pamplona, Zamora o Tenerife con nombres de viejas glorias, y entre ellos aparece el de una urbe que dejó de existir hace más de dos mil años y todavía da nombre a esquinas de medio país.