Calle de los Vizcaínos
Recuerda a los vizcaínos, los naturales de Vizcaya, una de las comunidades regionales asentadas en Madrid desde antiguo.
El nombre apunta a un pueblo entero. Vizcaíno es quien nace en Vizcaya, hoy Bizkaia, el territorio del extremo occidental del País Vasco que mira al golfo del mismo nombre. Durante siglos la palabra valió como etiqueta amplia: en la Edad Media y casi hasta el siglo XIX se llamaba vizcaíno a casi cualquiera que llegara del norte vasco, fuera de Guipúzcoa, Álava o la propia Vizcaya.
Madrid conoció bien a esa gente. Desde la Corte de los Austrias, los naturales de las tres provincias formaron una colonia numerosa de funcionarios, secretarios y mercaderes, y en 1715 fundaron una congregación propia para amparar a los suyos. La capital reservó nombres de calles a regiones y gentilicios peninsulares, y este es uno de ellos.
Por qué se eligió justo para esta vía de Almenara no se ha conservado constancia clara. La calle pertenece a la trama que creció al norte de la antigua Tetuán de las Victorias, el arrabal que tomó nombre de la ciudad marroquí tras la guerra de África de 1860 y se pobló de jornaleros, traperos y obreros venidos de media España.
Hoy son menos de trescientos metros de fachadas sobrias, perpendiculares a Pinos Alta, con el nombre de toda una tierra clavado en la placa.