Calle de la Costa Verde
Toma su nombre de la Costa Verde, la denominación turística del litoral de Asturias, en la trama de Almenara dedicada a la geografía del norte peninsular.
El nombre viaja al Cantábrico. La Costa Verde es la franja litoral de Asturias, unos trescientos cuarenta kilómetros de acantilados, playas y rías entre prados que se mantienen verdes todo el año. De ese verde que llega hasta la misma arena salió la etiqueta: una marca turística que circulaba ya en los años sesenta —el Real Sporting de Gijón disputaba su Trofeo Costa Verde desde 1962— antes de quedar inscrita oficialmente en el registro de denominaciones geoturísticas en 1969.
La elección no fue casual. Almenara, en pleno Tetuán, organizó buena parte de su callejero en torno al norte de España, y por su centro corre la Avenida de Asturias, que ordena el barrio y lo orienta hacia el Principado. Alrededor se reúnen calles que evocan accidentes y comarcas de aquella geografía, de modo que un paseo por la zona funciona casi como un mapa plegado del Cantábrico.
La Calle de la Costa Verde es un tramo corto, residencial, de manzanas levantadas en la expansión de Tetuán hacia el norte. Quien la recorre no verá acantilados ni gulpiyuris, esas playas tierra adentro que se llenan de mar por cuevas escondidas; verá fachadas modestas y portales tranquilos. Pero el rótulo guarda, en dos palabras, el color de un litoral entero a más de cuatrocientos kilómetros de allí.