Calle de Juan Pradillo
Lleva el apellido de un Juan Pradillo cuya identidad no ha quedado documentada de forma fiable.
El nombre apunta a una persona, Juan Pradillo, pero no se ha conservado constancia fiable de quién fue ni de por qué una calle de Bellas Vistas lleva su apellido. Lo que se sabe del barrio guarda silencio sobre este punto, así que cualquier biografía que se le atribuya entraría en el terreno de la suposición.
Lo que sí se conoce es el suelo que pisa. Bellas Vistas creció al norte de Madrid a partir de los campamentos levantados tras la guerra de África de 1860, cuando alrededor de las tropas que regresaban fueron asentándose comerciantes y nació el núcleo popular de Tetuán de las Victorias. Era terreno de Chamartín de la Rosa, un arrabal de casas bajas y parcelas vendidas a destajo, donde muchas vías recibieron el nombre del dueño de los terrenos o de algún vecino señalado, sin acta que lo explicara. La calle de Juan Pradillo encaja en ese patrón de bautismos improvisados.
El barrio se incorporó a Madrid en 1948, y con la anexión hubo que rehacer parte del callejero para evitar nombres repetidos en la capital. En ese trasiego administrativo se perdieron rastros de muchos rótulos antiguos. El de la calle de Juan Pradillo sobrevivió, breve y discreto, un tramo corto entre los bloques obreros de Tetuán, con un nombre cuyo dueño original sigue sin rostro.