Calle de González Sola
Lleva el apellido González Sola, sin que se haya conservado constancia documental de a quién recuerda.
Quien camina por González Sola recorre un tramo breve de Almenara, apenas cien metros encajados entre los bloques que crecieron al norte de Cuatro Caminos. La calle toma su nombre de un apellido, González Sola, pero el porqué exacto no se ha conservado. No hay constancia fiable de quién fue esa persona ni de qué la hizo merecedora de una vía en el callejero madrileño.
El vacío documental no es raro en esta parte de la ciudad. Almenara se urbanizó en el siglo XX como barrio obrero del norte de Tetuán, sobre terrenos que habían formado parte de la dehesa de Amaniel, y de muchos de sus nombres de calle no quedó expediente que explicara la dedicatoria.
El barrio que la rodea hunde sus raíces en la guerra de África. Tetuán de las Victorias debe su topónimo al ejército que en 1860 acampó en estos terrenos del norte de Madrid tras la campaña, y de aquel asentamiento fue surgiendo uno de los rincones más populares de la ciudad. González Sola es una de sus vías menores, corta y discreta, con el nombre de alguien del que ya no queda más rastro que las letras de su placa.