Calle de Garellano
Recuerda la batalla del Garellano de 1503, victoria del Gran Capitán sobre los franceses en el reino de Nápoles.
El nombre trae a Bellas Vistas un río italiano y una de las grandes jornadas militares del Renacimiento español. A finales de diciembre de 1503, junto al río Garellano —el Garigliano, al norte de Nápoles—, las tropas de Fernando el Católico al mando de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, cruzaron las aguas en plena crecida invernal por un paso tendido en secreto y cayeron sobre el ejército francés. La victoria expulsó a Francia del reino de Nápoles y aseguró aquella corona para la monarquía española. La campaña se cuenta entre los primeros usos sistemáticos de la infantería con armas de fuego, anticipo de los tercios que dominarían los campos de Europa durante más de un siglo.
La calle llegó tarde a este recuerdo. Cuando el Ayuntamiento la incorporó al callejero el 1 de enero de 1902, se rotuló como Conde Duque; apenas un año después, el 9 de enero de 1903, se rebautizó como Garellano para deshacer la duplicidad con otra vía madrileña del mismo nombre. El tramo corre entre las calles del Doctor Santero y de Tenerife, en pleno tejido obrero de Bellas Vistas, lejos del barro napolitano que evoca su placa.