Calle de Alejandro Rodríguez
El nombre dedica la calle a un Alejandro Rodríguez cuya identidad no consta en ningún registro.
El nombre señala a una persona, un Alejandro Rodríguez, pero la identidad se ha perdido. Ni el nomenclátor municipal ni las crónicas del barrio explican quién fue ni por qué Bellas Vistas le reservó una calle. El apellido viaja solo, sin oficio ni fecha que lo respalden.
La vía pertenece al damero con que Tetuán fue creciendo desde mediados del siglo XIX, cuando el campamento militar de los Altos del Hipódromo se volvió permanente y atrajo a comerciantes y a familias que buscaban casa barata lejos del centro. El terreno quebrado de Bellas Vistas obligó a trazar calles estrechas, acomodadas a las cuestas, y entre ellas quedó esta.
Tiene una particularidad de recorrido. La calle nace como prolongación de los Leñeros y cambia de nombre al cruzar Numancia, de modo que un mismo eje urbano lleva dos rótulos según el tramo. A media altura se asoma el colegio Ignacio Zuloaga, uno de los anclajes del vecindario.
Alejandro Rodríguez es así una dedicatoria de barrio que el callejero conservó después de que se borrara la memoria de a quién señalaba.