Calle de Adela Balboa
Recuerda a Adela Balboa y Gómez, dama madrileña del siglo XIX cuya herencia levantó un hospital para los enfermos pobres de la ciudad.
Adela Balboa y Gómez (1852-1890) no tuvo hijos a quienes dejar su fortuna, así que la dejó a los enfermos de Madrid. En su testamento destinó la mayor parte de sus bienes a fundar una Casa de Salud que atendiera de balde a los más pobres: a las sirvientas con enfermedades contagiosas y a las mujeres con dolencias entonces llamadas «propias del sexo». Murió a los treinta y ocho años durante una operación, sin ver levantarse aquella obra.
El hospital tomó forma años después al norte de la ciudad, con cuatro pabellones rectangulares en torno a una capilla central y un jardín. Llevó el nombre de San José y Santa Adela, en recuerdo de la benefactora. En las décadas siguientes pasó a la Cruz Roja, con la Duquesa de la Victoria entre sus impulsoras, y se orientó a atender a los heridos de la guerra de Marruecos.
El Ayuntamiento le dedicó esta vía del barrio de Bellas Vistas. La Calle de Adela Balboa corre entre Garellano y Castillo Piñeiro, un tramo corto que en los años veinte se describió como hilera de hotelitos modestos y casas humildes, fiel al Tetuán obrero de entonces. Cien metros de calle por una fortuna que se gastó entera en curar a desconocidos.